La arepa es el "pan nuestro de cada día" en la mesa de cualquier hogar venezolano. Rellena con una gama de diversos sabores como queso, jamón, huevos, carne, pollo, cerdo, o porotos negros, ella es la protagonista del desayuno o de la cena, acompañante de sopas y hervidos o sencillamente el cierre de una noche de diversión con tragos y baile. Es por excelencia, uno de los platos más representativos de la gastronomía venezolana, y no en vano, porque es el favorito de las mayorías.
Su origen se remonta a la época de los aborígenes, quienes cocinaban en agua el grano de maíz blanco, para luego machacarlo con dos piedras y hacer una masa pastosa, dándole forma de bola y aplanarlas sobre una plancha caliente llamada “aripo” o “budare”.
Esta herencia compartida entre Colombia y Venezuela,
fue enriqueciéndose con el paso del tiempo. El proceso de
elaboración se modernizó, y el maíz blanco es procesado industrialmente para
elaborar una harina de maíz blanco pre cocido, que tan solo al mezclarla con
agua y sal, se obtiene una masa suave y lisa, para luego transformarla en
discos de distintos tamaños, cocinados de diferentes maneras: asados en
plancha, fritos o al horno.
El segundo protagonista de este platillo es el hervido de
res, nuestro puchero por excelencia. Es curioso que siendo un país con un clima
tropical, con una temperatura promedio de 28°C, las sopas, los hervidos y los
sancochos sean un plato obligado en la mesa del venezolano. No en vano, el menú
básico es llamado "sopa, seco y jugo"(puchero, plato principal y
bebida), y es que esta es la entrada obligada al plato principal, no sólo por
sus componentes nutritivos: una carga proteíca importante para el caldo (puede
ser carne, pollo o pescado) tubérculos, verduras, aliños, "sofrito" y
"compuesto", sino también por ser una gran fuente de energía, la
acusan de animar al más triste de los mortales y de "levanta
muertos".
En esta ocasión, la presentación de este plato va a ser en
su formato más pequeño, arepitas con su sabor tradicional y saborizadas, con
ajo y perejil, ají vinagre y verdeo y morrón rojo y ají molido, con una fondue
de queso palmito, un queso similar a los tantos frescos y cremosos que
encontramos en Argentina. Acompañando también nuestra entrada, una muestra de
hervido de res, otro exponente de la cocina venezolana. Esperemos que disfruten
de este excelente abreboca.
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Fotos NOELIA ZANOLLA
Comida MALI CHICO
Ambientación MARIBEL MORINIGO
